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Estilo de vida

SER ACTIVO COMO HÁBITO

Creo que es muy importante crear hábitos que nos ayuden a ser más constantes. Hay que buscar la manera de conseguirlo (cada uno tendrá la suya) y ponerse las cosas más fáciles. 

Por muy pequeños que sean nuestros pasos, todo cuenta. Los verdaderos cambios empiezan con objetivos más fáciles y simples. Sí, esos pequeños pasos que muchas veces no damos porque nos decimos que para eso, mejor no hacer nada. Es un error. Esos pequeños pasos son los que realmente nos hacen llegar lejos. Esas pequeñas acciones  tienen mucho poder, así que te animo a descubrirlo por ti mismo.  

¿Cómo empezar? Algo que os puede ayudar es planificar esos hábitos que os ayudarán a encontrar el camino hacia un estilo de vida más activo. Los hábitos son esos comportamientos o acciones que hacemos por costumbre y que realizamos casi sin esfuerzo. Cuantas más veces repitamos dichos comportamientos o acciones, más fácilmente quedaran grabados en nuestra mente.

Lo bueno de crear el hábito es que para nosotros es más fácil porque actuamos casi sin pensarlo. Por ejemplo: si una acción la hacemos siempre de la misma manera, conseguiremos hacerla más rápidamente que si vamos cambiando la manera de hacerla y el orden. De hecho, una vez que lo hemos grabado en nuestro cerebro, nuestras redes se ponen en marcha y lo hacen de manera automática. Así que te invito a incorporar buenos hábitos en tu día a día, y a eliminar los malos. 

Cómo incorporar nuevos hábitos y eliminar los malos.

Un bueno hábito se incorpora a nuestra vida después de repetirlo una y otra vez durante 21 días, en 30 se adquiere y en 66 se asimila y automatiza. Estos primeros 21 días son una primera adaptación al cambio y este es el período de tiempo en el que logramos adaptarnos. Digamos que hay que trabajar para eliminar los malos hábitos, pero también hay que trabajar para adquirir los nuevos y buenos. Todo cambio necesita tiempo. Si piensas que no vas a llegar o vas a estar limitado, tus hábitos y progresos ¡también lo estarán!

No es una tarea fácil porque nuestro mente siempre intenta llevarnos por el camino más fácil. Es muy difícil salir de nuestra zona de confort, pero aquí es donde tenemos que recordarnos nuestro objetivo, por qué queremos incorporar este hábito y lo importante que es para nosotros. Conviértete en tu propio motor, siendo tu gasolina el deseo de conseguirlo. No pienses en que es una obligación, sino un esfuerzo en ser una mejor versión de nosotros mismos, alguien mejor.

Cuesta cambiar las cosas cuando estamos dentro de nuestra zona de confort, y esos cambios requerirán esfuerzo. Para no perder la motivación, es importante ponernos objetivos reales.

Por ejemplo, si nos hemos propuesto perder 2 kg y ya hemos perdido uno, este hecho nos motiva muchísimo más para seguir adelante. En cambio, si nos proponemos perder 40kg, y solo hemos perdido 1kg en dos semanas, puede que desistamos porque no estamos viendo logros. De aquí la importancia de marcar bien nuestras metas y objetivos y tener un plan para ir midiendo los avances de nuestro nuevo hábito.

Da pequeños pasos, y conseguirás grandes metas. Lo importante es comenzar a mover nuestro motor. Todo lo que hagas hoy, ¡ya es más de lo que hiciste ayer!

Pasos para incorporar un nuevo hábito:

  1. Se concreto con tu hábito. Apúntalo y apunta las acciones que te van a acercar a conseguirlo. Anótalo en la agenda y coge el compromiso. Puedes contárselo a algún amigo o familiar y así te motivaras más, e incluso ponerlo en las redes sociales. La idea es crear un calendario para mantener la motivación, ya que si lo apuntas sabrás que tienes que hacer y no tendrás que estar pensando en que te toca y evitarás procrastinar.
  2. Cuando cambias cosas inevitablemente otras también se verán afectadas. Por ejemplo: si vas a empezar a hacer una dieta saludable tienes que tener en cuenta si las personas de tu familia harán la dieta contigo, si tendrás que preparar varias comidas, etc.
  1. Ten claras tus metas, anótalas y subdivídelas en otras más pequeñas para hacerlas más alcanzables. También anota los hábitos buenos y malos y si hay alguno malo que puedes sustituir por uno bueno. ¿Cómo vas a hacer para quitar los malos hábitos? No lo hagas de golpe, sino, poco a poco. ¿Te es difícil con el coche pasar de 0 a 100? Primero irás a 20, después a 40, después a 60… y así hasta alcanzar los 100km/h. Pues con un hábito pasa lo mismo. Hay que ir aumentando progresivamente. Por ejemplo: Correr 30 minutos seguidos. Día 1: correr 5 minutos o Día 2: correr 7 minutos o Día 3: correr 9 minutos…También podríamos aplicarlo en la alimentación. En lugar de cambiarla toda de golpe (quitar las frituras, las bebidas azucaradas, las comidas chatarra, las grasas, los azúcares refinados…) empezar poco a poco: si bebo a diario 3 bebidas azucaradas, por ejemplo, lo reduzco a 1.
  1. Sustituye un hábito malo por un hábito bueno. Por ejemplo, si eres de las personas que siempre come palomitas o chucherías en el cine, en lugar de eso, opta por sustituirlo por uvas o frutos secos naturales.
  1. Agrega un nuevo hábito a un hábito que ya tengamos adquiridos. Hazlo antes o después. Esto te ayudará a que no tengas excusa a la hora de ejecutarlo. Por ejemplo, todos los días te despiertas, por lo que puede ser fácil hacerlo después de despertarte, o después de trabajar o antes de cenar.
  1. Celebra tus logros y aprende de los fracasos. No hay que castigarse cuando algo nos sale mal, sino reconocer y premiar nuestros pequeños procesos cuando estamos haciendo las cosas bien: un masaje, una comida sana, una ducha relajante… algo especial para ti. Eso sí, no tienen que ser cosas malas para nosotros. Recuerda: no solo te premies cuando llegues a la meta final y hayas obtenido los resultados. Cuando estás en sintonía y estás por el buen camino, también tienes que premiarte por el esfuerzo.
  1. No esperes más, y empieza a ahora. Probablemente alguna vez has querido algo con mucha intensidad y por una cosa u otra lo has acabado aplazando. Me gustaría que reflexionaras sobre esto: si hubieras empezado con tu objetivo de perder peso, por ejemplo, hace un año, probablemente aunque hubieras empezado lentamente, aunque no hubieras estado al 100% por tu objetivo, estarías ya mucho más cerca que ahora mismo. Solo por eso tienes que empezar AHORA.

¿Te apuntas? ¡Tú puedes conseguir lo que te propongas!

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