Motivación y organización

CÓMO ORGANIZARSE BIEN

1. Organizar el día a día

Comenzar el día a día con una lista de tareas clara y estructurada es la clave para enfocarse en lo que hay que hacer en cada momento sin irse por las ramas.

Si tienes realmente más tareas en tu rutina diaria de las que puedes abarcar, entonces estás organizando mal tu agenda.

Para ello debes de ser consciente de todas las actividades que tienes pendientes y apuntarlas en algún lugar. Después de eso tienes que darles una categoría y prioridad.

2. Crea tus propias normas

Aquí puedes construir  todo a tu manera. Decide tú los ritmos, nadie te lo impone. Vas a seguir tus propias reglas,  decide cuándo y cómo. Decide qué hacer cuando no tengas ganas. Por ejemplo: pues voy  a hacer solo 10 minutos de ejercicio con mi música preferida,  caminaré todos los días mínimo 8000 pasos, y si no lo consigo, haré una rutina de 10 minutos. Decide  y concreta. 

3. Organizar tu agenda

Tener una agenda siempre viene bien para tener organizado el día a día. No importa si es en papel o en tu teléfono móvil (en el que puedes incluir un calendario o una agenda digital).  Lo que no está apuntado, no existe. Anota en ella cualquier cita o tarea que te surja, y así podrás conocer de un vistazo tus planes para la semana y evitar que se solapen con otros compromisos. Anota todos los detalles relevantes, como el día y las horas que crees que podrías dedicar a cada asunto. Una vez que te acostumbres verás lo fácil que es.

Empieza anotando todas las tareas que quieres hacer en el día, y las que no sean posibles terminar hoy escríbelas en los días siguientes.

5. Priorizar tareas

Debes tener claro cómo distinguir la importancia de cada tarea. Si te pones a realizar tareas sin saber cuáles te acercarán antes a tus metas principales, no avanzarás y sentirás que has estado trabajando todo el día para nada. De nada sirve que organices de manera excelente tu día a día si después no vas a seguir la agenda que te has marcado. Para ello puedes usar un simple cronómetro o alguna aplicación, ahora hay muchas por ejemplo:Emphasis.

Lo urgente es aquello que sí o sí debes hacer en ese momento; en cambio, lo importante es algo que puedes ir haciendo a tu ritmo. Recuerda descansar unos minutos para que el cerebro respire.

6Ejecutable y sostenible.

No lo tienes que plantear desde la prisa del deseo. Planifica desde la base que soportará cualquier cosa firme y fuerte para avanzar. Siempre de menos a más. Siempre fácil y siempre pensado: ¿cómo lo puedo hacer para hacerlo sin sufrir? ¿cómo puedo hacer para disfrutarlo más?  Quizás haciendo tus playlist de Spotify para hacer ejercicio, quizás si lo compartes a distancia por videollamada con tus amigas… cada uno somos diferentes.  Busca lo que te lo hace mas fácil y no dejes de buscar esa motivación. 

Por ejemplo: si te es más fácil preparar los tuppers los domingos, hazlo para no tener excusas. Si para disfrutar de tus niños que son lo mas importante que tienes, tienes que hacer el ejercicio en horas que no están o están durmiendo, hazlo. Alinea todo los otros campos para que luego no surjan los problemas.  Si te falta tiempo, no lo pierdas en desplazamientos. ¡Entrena en casa! 

7. Divide en pequeñas metas para mantenerte motivado.

Siente como si ya lo conseguiste, no te castigues ni te obsesiones, y si fallas, empiezas de nuevo. No te hundas porque puede pasar. Y aprende también a sentirte bien de esos pequeños logros que hoy para ti no son tan importantes pero en un futuro serán los que te han hecho construir.

8. Sigue el plan al pie de la letra.

Puedes ser flexible al hacerla pero síguela. Ya hemos dicho que vas a seguir lo que tú quieras seguir, por eso es tan importante  definir las cosas que siempre puedas mejorar. Si las complicas demasiado, si te exiges demasiado al inicio… si hacen que te agobies y no te lo pones fácil… no servirá  de nada ser tan exigente, solo te servirá para abandonar y no avanzar. A simple vista puede parecer que es más rápido… pero no es así. 

Y al final, vas a ser tú solo. Solo tú el que arruine el plan y retrase todo por tu ambición, por tus prisas y tu autoexigencia. Y si te exiges de más y lo sufres pero lo llevas  a raja tabla… tampoco creo que sea la clave, porque siempre lo seguirás haciendo con sufrimiento.  Date lo mejor y trabaja cuidarte al máximo. ¡Eres lo más valioso que tienes!

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